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Por una salud mental crítica y colectiva, más allá de los psicofármacos

El pasado 27 de mayo se realizó el Encuentro “Alternativas en salud mental: Más allá de los psicofármacos”, a continuación los cuestionamientos y propuestas de esta actividad.


Presentación

Los psicofármacos forman parte de nuestra vida cotidiana. En nuestro círculo familiar y de amigos cercanos, es cada vez más común escuchar a personas que han consumido sustancias psicoactivas por diversos motivos en los últimos meses. Los imaginarios dominantes que hacen posible esta realidad afirman que cuando “algo” en nuestra “máquina” mental falla es necesario buscar ayuda en los especialistas, quienes pueden darnos algunas pastillas para “solucionar” nuestros problemas. Pastillas para dormir, para concentrarnos, para estar más tranquilos, para mantenernos activos. Esos son algunos de los usos más frecuentes en nuestra sociedad.

“Los medicamentos han representado un gran avance para el bienestar de las personas”, afirma la corriente principal de la psiquiatría. “Estas pastillas me hacen sentir tan bien”, es la frase del consumidor satisfecho que la industria farmacéutica espera escuchar de cada uno de nosotros.

“Soma” es el nombre que le da el escritor Aldous Huxley, en su novela “Un Mundo Feliz”, a un psicotrópico que no tiene efectos secundarios. Es algo así como la “droga perfecta” en tanto trae todos los beneficios de una sustancia psicoactiva (tranquilidad, armonía, bienestar) sin producir ningún efecto de malestar psíquico u orgánico.

Sin embargo, en la novela queda muy clara la finalidad de esta sustancia psicoactiva: tragarse la píldora de la felicidad tiene como efecto el silenciamiento del sujeto. En el presente, es muy difícil no confundir la realidad y la ficción.

La psiquiatría y el manicomio exacerban el imaginario social que las personas etiquetadas con diagnósticos psiquiátricos no piensan, no sirven para nada, no saben nada. Del mismo modo, los efectos de los psicofármacos quitan la capacidad de sentir, pensar y hacer, todo lo que constituye a cualquier persona como ciudadano. De esta manera, el psicofármaco no sólo representa una lobotomía química sino la pérdida de derechos de ciudadanía.

“Pero algo hay que hacer con los locos”, sostiene la psiquiatría. El “soma”, desde la visión psiquiátrica, se ha vuelto incuestionable, esencial y necesario.

Los representantes del modelo biomédico en el campo de la salud mental afirman enfáticamente que para las personas que experimentan crisis subjetivas no existen alternativas a los fármacos psiquiátricos. Una y otra vez, los psiquiatras legitiman la prescripción de psicofármacos afirmando que “algo hay que hacer” con la demanda de ayuda de las personas porque “no podemos quedarnos de brazos cruzados”. Y estamos de acuerdo. No queremos negar la magnitud del problema, sólo esperamos cuestionar la certeza de la solución. Cuando los recursos y los esfuerzos se destinan inicial y prioritariamente para psicofármacos, se está limitando el desarrollo de aproximaciones psicológicas, sociales y comunitarias como alternativas más seguras, confiables y efectivas para comprender y abordar nuestros padecimientos subjetivos. Cuando el medicamento se presenta como la mejor respuesta a nuestros problemas de salud mental, la población en general, ansiosa en la búsqueda de una solución rápida a sus dificultades, y en un contexto donde no se presentan mayores opciones ni alternativas, incorpora el discurso psiquiátrico y avala prácticas que debiesen replantearse en su origen y fundamento ¿Bajo qué condiciones los psicofármacos han comenzado a formar parte de nuestra vida cotidiana?, ¿Cuán válidos son los diagnósticos de los psiquiatras y cuán seguros son sus medicamentos?, ¿Los fármacos psiquiátricos son la mejor respuesta para recuperar nuestro bienestar?, ¿Existen alternativas más allá de los fármacos psiquiátricos?

Todas estas preguntas forman parte de la problematización crítica que hizo posible este Encuentro. Y también, la necesidad de valorar la locura como lo que verdaderamente es.

La locura como la capacidad de crear un mundo nuevo. De construir otros valores, donde la cooperación supera a la competencia, y la empatía es la base para crear lazos de solidaridad. De superar la lógica de la productividad y el rendimiento, hacia formas de crear valor social desde la cooperación colectiva y la realización personal. De proponer alternativas para sentirnos bien en comunidad, desde el éxito y el emprendimiento individual hacia las prácticas de apoyo mutuo y el fortalecimiento grupal. Sabemos que todo esto, en una sociedad dominada por el predominio irrestricto del mercado, es una locura. Pero los locos nos demuestran que están dispuestos a recuperar su dignidad y autonomía para cambiar la sociedad, a defender sus derechos como una oportunidad para recuperar la esperanza, porque crear, soñar y pensar alternativas, es lo verdaderamente terapéutico. En este Encuentro nos reunimos para aprender de ellos, valorar sus saberes y experiencias, y construir juntos un movimiento social donde sean los verdaderos protagonistas.

¿Qué objetivos se desarrollaron en el Encuentro? Cuestionamos el rol del profesional “especialista” en el campo de la salud mental, para comenzar a reconocer a las personas como las verdaderas expertas en su desarrollo y bienestar. A su vez, reconocimos el ejercicio y defensa del derecho a no consumir o discontinuar el uso drogas psiquiátricas y vivir una vida libre de ellas. Del mismo modo, dimos plena importancia a la experiencia subjetiva, la construcción de significados y la búsqueda de sentido de las personas que han dejado los fármacos psiquiátricos y las construcciones narrativas que han dado sentido a sus prácticas de desmedicalización de la subjetividad. Finalmente, vimos que es posible construir alternativas en salud mental en base a los principios de la libertad personal y la autonomía colectiva en oposición al uso masivo de psicofármacos liderada por el gremio psiquiátrico y la industria farmacéutica.

En este evento valoramos los saberes y experiencias de las personas en la búsqueda de su bienestar desarrollando alternativas a las drogas psiquiátricas. De acuerdo a las conversaciones compartidas, comprendimos que la creación de vínculos sociales, relaciones de apoyo mutuo y fortalecimiento comunitario constituyen alternativas al modelo psiquiátrico dominante y que una nueva salud mental es posible con más amistad y menos profesionales, más amor y menos pastillas, más comunidad y menos institución.

Al cierre de este evento, agradecemos al Centro de Estudiantes de Psicología de la Universidad Diego Portales, por abrirnos las puertas de su casa y recibirnos para compartir este Encuentro.

A su vez, agradecemos al Centro de Acción Crítica en Salud Mental y al colectivo “Locos por nuestros Derechos” por su apoyo en la organización del Encuentro y también a todas las personas que viajaron desde regiones a participar de esta iniciativa, desde Coquimbo hasta Puerto Montt.

También agradecer, en nombre del equipo organizador de este Encuentro, a Rebecca Stabile y Daniel Mackler por viajar hasta el sur del mundo a compartir su trabajo con nosotros. Esperamos que parte de nuestra locura latinoamericana regrese con ustedes porque parte de su locura estadounidense quedó entre nosotros.

Finalmente, agradecer al colectivo Autogestión Libre-Mente que nos demuestra todos los lunes cómo el activismo y la militancia representan un modelo de bienestar para los que se han vuelto locos, o son locos de fábrica, pero también para los que les ha tocado ser cuerdos de remate, pero están dispuestos a enloquecer por construir una salud mental más justa y solidaria ¡Que vivan todas las locuras!

Materiales

Documental “Dejando las drogas psiquiátricas: Un encuentro de mentes” de Daniel Mackler (2012, 75 minutos, subtitulado al castellano).

Si usted está dejando o quiere dejar de tomar psicofármacos, el documental será una guía esencial e inspiradora en su camino de recuperación. Desde la razón y el amor, el cuerpo y el corazón, en el presente material audiovisual, conocerán experiencias y testimonios de personas que han desarrollado herramientas para recuperar su bienestar en el camino de liberación de los medicamentos psiquiátricos. Una comunidad que demuestra que es posible hacerlo y que existen alternativas para recuperar la autonomía, equilibrio emocional y calidad de vida sin depender de dañinas drogas que afectan la capacidad de pensar y sentir.

También tenemos una versión en alta resolución, si nos escriben a red.saludmentalycomunidad@gmail.com podemos coordinar la entrega de una copia.

Documento “Discontinuación del uso de drogas psiquiátricas: Una guía basada en la reducción del daño” elaborada por Icarus Project y Freedom Center (64 páginas, traducido al castellano).

Todas las personas que han iniciado un tratamiento con drogas psiquiátricas tienen el derecho a discontinuar su consumo si sienten que no les están haciendo bien, quieren probar alternativas más saludables o consideran que pueden vivir mejor sin ellos. El derecho a rechazar el tratamiento farmacológico y el derecho a dejar de tomar psicofármacos, son derechos básicos y esenciales para construir un modelo de salud mental que tenga su centro en la persona, en su capacidad de decidir libremente y recuperar su autonomía. En esta perspectiva, el presente material recopila la mejor información y lecciones reunidas para orientar y acompañar a las personas en el camino de liberación de los fármacos psiquiátricos: “Demasiado seguido, personas que necesitan ayuda para discontinuar el uso de las drogas psiquiátricas son dejadas sin guía y las decisiones sobre medicación pueden sentirse como estar encontrando el camino en un laberinto. Necesitamos información honesta que abra la discusión y esperamos que esta guía ayude a las personas a confiar más en ellas mismas y se cuiden mejor entre ellas”

Pueden visitar la página de Daniel Mackler donde encontrarán todos sus documentales sobre “Alternativas a la psiquiatría” subtitulados al castellano.

El contacto del colectivo Locos por nuestros Derechos para solicitar su “Manual de derechos en salud mental” es locospornuestrosderechos@gmail.com y el contacto del colectivo Autogestión Libre-Mente es autogestion.libremente@gmail.com que se reúne todos los días lunes desde las 18:30 hrs. en Librería Proyección (San Francisco 51, Santiago Centro, Metro Santa Lucía)

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